PACTO ÉTICO CONTRA LA CORRUPCIÓN

PACTO ÉTICO

El Presidente de la República, Econ. Rafael Correa, ha pedido que los ecuatorianos, el día de las elecciones, decidan con su voto, si aquellas personas que tienen dinero en paraísos fiscales, puedan o no ostentar un cargo público. Él ha bautizado su propuesta como un llamado a un pacto ético. Los líderes de la oposición y los que aspiran a serlo, se han volcado a criticar, a combatir la idea, a buscar en la propuesta una trampa.

Considero craso error criticar o desestimar el llamado a un pacto ético cuando el problema más grave que sufre nuestro país y nuestra democracia, es el problema de la corrupción, monstruo que corroe nuestras estructuras básicas, nos condena a la pobreza, nos debilita en nuestro afán de ayudar a construir un nuevo y justo Ecuador.

Probablemente la propuesta del Presidente tenga la intención de descalificar a posibles candidatos y haya puesto en marcha un plan para rebuscar hasta el fondo los Panama Papers y otros paraísos fiscales papers y que la pregunta esté confusa y disimule sus intenciones. Pero la mayoría de la gente construye un silogismo: Los corruptos no merecen representar al Ecuador. Corrupción es tener dinero camuflado en paraísos fiscales.- Por tanto, no merecen representar al Ecuador quienes tienen dinero camuflado en paraísos fiscales. Esta es la imagen que se hace la gente y concluye que los que se oponen al pacto ético son corruptos.

Los alfaristas pensamos diferente, el Presidente se quedó muy corto en su propuesta. Un pacto ético no puede estar constreñido a poner impedimento a la representación popular a aquellos que sustraen sus dineros y sus empresas para camuflarlas en Panamá y otros paraísos fiscales, porque no tienen fe en este país o porque quieren ocultar la procedencia del dinero; peor aún cuando a esas personas les interesa el anonimato y para nada van a buscar estar en cargos públicos de gran exposición mediática.

Frente a la corrupción que campea por todo el país, es realmente ridícula e insignificante la propuesta. Es vox pópuli que la corrupción en este país, se lleva aproximadamente el 20% de todos los contratos que se suscriben en todo el territorio. Saquen cuentas y veremos cuántas escuelas de milenio, cuántos centros de salud, cuántos caminos vecinales se ha comido el monstruo de la corrupción.

CORRUPCIÓN ES:
• Contratar una obra que resulta ser ficticia.- Ej. El Municipio contrata un camino de 5 km. del Recinto Mojahuevos al Recinto Caña Seca.- Hacen el concurso, el contrato, las facturas, los desembolsos. Se somete a la contraloría.- Jamás llega el funcionario de Contraloría a los mentados recintos, sólo revisa papeles. Pero, la gente de Caña Seca, sigue sin su camino.
• Contratar una obra con datos falsos.- Ej. El Municipio contrata un camino de 10 Km. Desde el Recinto La Majadita hasta el Recinto El Alacrán.- Hay que transportar 500 volquetadas de cascajo.- Efectivamente el camino se hace pero, el camino no es de 10 km. ni llevan las 500 volquetadas de cascajo. ¿Creen Uds. que alguien va a medir las distancias y a contar las volquetadas de cascajo?
• Contratar una construcción y hacer sólo la mitad de ella, ej. el mejoramiento de una escuela: tres aulas y una batería de servicios higiénicos. Pero la escuela está en el Recinto Mancha de Caña y hay que llegar a la cabecera cantonal, coger una hora de canoa y luego caminar otras dos. Los padres de familia hacen fiesta y mandan regalo a las autoridades, cuando inauguran dos aulas y media batería. ¡Quién se da el trabajo de llegar a Mancha de Caña?
• Llamar desde un teléfono no identificado a quienes se han ganado en buena lid un contrato a través del Portal de Compras Públicas, para pedir coima que, si no es atendida, el contrato se desvanece y se declara nulo el proceso.
• Pedir retribución o “aceite” o “para las colas” para que la factura que presenta el contratista, siga su culebrero camino hasta que se firme el cheque.
• Atrancar las propuestas de inversión incluso con la ley APP, hasta asegurar una participación en el proceso.
• Impedir que inversionistas, constructores, ciudadanos, hablen con la autoridad que tiene que decidir las cosas, hasta asegurar un porcentaje o pagar peaje.
• Cambiar de puesto o cargo público a aquellos inescrupulosos funcionarios señalados por corruptos, antes de que estalle la situación.
• Arreglar el portal de compras públicas para dirigir el proceso para que sólo exista un proveedor.
• Hacer quebrar a aquel ciudadano honesto que cree en las mentes lúcidas, corazones ardientes y manos limpias, y que por tanto, con buena fe, hace sus presupuestos ajustados a la realidad y resulta que su propuesta es mucho menor que las infladas en el presupuesto institucional.
• Establecer presupuestos de compra de bienes o servicios con precios por encima del precio de mercado.
• Hacer que quienes intervienen en procesos de contratación inflen sus presupuestos para que alcance para todos.
• Pedir dinero para fiscales y jueces incluso hasta para casos de pensiones de alimentos.
• Pedir peaje a las camionetas que llevan a los niños a las escuelas en las zonas rurales porque está prohibido que vayan en balde. ¡Dónde están los buses escolares que vayan a Bajada de Chanduy?
• Demorar los trámites hasta el infinito
• Inventar dificultades en los procesos de la administración pública
• Entregar dinero del Presupuesto del Estado a entidades privadas o comunitarias que prestan servicios públicos y que jamás dan cuenta a la comunidad del uso de sus recursos
• No usar recursos públicos o líneas de crédito por falta de estudios o datos técnicos, puesto que los que fueron contratados son un fraude.
• Y así la lista seguirá, seguirá y seguirá.

Por ello, el PACTO ÉTICO debe ser mucho más amplio que la liliputiense propuesta. Anotamos algunas sugerencias:

Establecer mediante ley una CONTRALORÍA SOCIAL, que conlleve que –en cada contrato que firma el estado- estén representados los beneficiarios de la obra pública, para que puedan controlar efectivamente el uso de su dinero;

Que la banca pública abra una línea de crédito a favor del contratista que presenta su factura de obras debidamente fiscalizadas, hasta que la autoridad administrativa realice efectivamente el pago;

Que los sueldos de todos los Prefectos, Alcaldes, concejales, miembros de Juntas Parroquiales se hagan públicos.

Que ningún ciudadano que ostente una función pública pueda separarse del cargo por cualquier causa, sin un proceso de rendición de cuentas publicado;

Que se forme una COMISIÓN DE CONTROL CÍVICO DE LA CORRUPCIÓN, con facultad de ser actora en los procesos judiciales que se instauren;

Que las entidades de cualquier índole, reciban o no dinero del Presupuesto del Estado, que realicen actividades catalogadas como servicio público, deban rendir cuentas a la sociedad y al Estado.

Qué diría el señor Presidente de la República si los que aspiran a gobernar nuestra querida Patria le planteen que modifique su propuesta e introduzca estas otras realidades para demostrar que ellos sí conocen el país y están dispuestos a luchar contra este monstruo que pisa fuerte y roba la esperanza de la gente?

Guayaquil, a 9 de agosto de 2015

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