REVOLUCIÓN ALFARISTA, TAREA AÚN INCONCLUSA

Guayaquil, a 15 de Septiembre de 2014

REVOLUCIÓN ALFARISTA, TAREA AÚN INCONCLUSA

 

El asesinato del General Eloy Alfaro Delgado se perpetró en medio de una dolorosa guerra civil, en la que chocaron dos maneras distintas de concebir la Patria, el pueblo y sus derechos; choque que dejó un reguero de sangre de patriotas, que fue semilla que cayó -sin tiempo ni distancia-  en la conciencia de miles de ecuatorianos; que germinó y se convirtió en decisión de terminar la truncada revolución para lograr que nuestro Ecuador sea una sociedad justa, digna, equitativa y solidaria.

Después del asesinato de Alfaro y durante muchos años, hubo grandes hombres y mujeres que, al conjuro del Alfarismo, pregonaron las ideas y principios que inspiraron al Viejo Luchador y a sus conmilitones; fueron precursores, como el Econ. Abdón Calderón Muñoz, el Dr. Raúl Clemente Huerta, el Dr. Yuro Córdova Galarza,  que prepararon el camino para que el pueblo acepte la idea de la necesidad de una nueva revolución, sin machetes ni fusiles, con ideas y fuerza de organización popular, para redimir al pueblo de la pobreza, la ignorancia, las enfermedades,  la imposibilidad de participar en el mercado, la impotencia de ver esfumarse sus recursos naturales.

Por eso, la Revolución Ciudadana proclamada por el Movimiento Alianza País, cuando participó de la lid electoral, fue aceptada por el pueblo quien votó entusiasta por la propuesta liderada por el Econ. Rafael Correa Delgado.   El pueblo sentía que era  pecado que un país, bendecido por Dios y la naturaleza con suelos fértiles, mares pródigos, agua en abundancia, variados climas, subsuelo generoso, hombres y mujeres creativos y hábiles trabajadores, sostenga una población mayoritariamente pobre, incapaz de  satisfacer con dignidad elementales necesidades.   Revolución quería la gente, entendiendo que esta palabra significaba un cambio profundo para  que nunca más se vuelva a situaciones de ignominia e irrespeto a los derechos humanos, para que fecunde la sangre de los mártires y héroes de la Patria y se puedan cosechar los frutos de una verdadera democracia.

Revolucionario es  que todos los niños, niñas y jóvenes  ecuatorianos accedan a una educación de calidad: la educación fiscal había sido menos que mediocre: alarmantes porcentajes de niños y niñas sin acceso a la educación, altos índices de deserción, comprensión por debajo de la media de los demás países de América.  Revolucionar la educación implica  muchas batallas: capacitación y evaluación del magisterio, modernización de contenidos, investigación, apropiación de nuevas tecnologías, promoción de valores cívicos, inversión en infraestructura adecuada y, sobretodo, compromiso con la Patria.

Revolución es hacer cumplir las leyes para que todos los trabajadores –incluyendo los campesinos, los artesanos y los que realizan tareas autónomas como taxistas, artistas,  empleados domésticos,  etc., ejerzan su derecho a la seguridad social:  acceso a la salud para el trabajador y su familia, dignidad en la vejez, utilización del ahorro para adquirir viviendas y satisfacer otras necesidades. Falta batallar para  lograr que el valor productivo del trabajo doméstico, ejercido casi siempre por mujeres, signifique derecho a la jubilación y a las demás prestaciones de la seguridad social.

Es revolucionario sumariar el déficit del desarrollo y reconstruir el mercado; construir infraestructura productiva empezando por erigir en cemento armado  los ejes viales más importantes  para terminar la costumbre de rehacer  la red vial todos los años, en beneficio de los vendedores de asfalto; construir centrales de energía hidráulica; construir puertos aéreos y marítimos; aumentar las redes de agua potable, aguas servidas, promover las telecomunicaciones; impulsar cambio de la matriz productiva. Faltan batallas, como comunicar entre sí cantones y parroquias para que la producción agropecuaria pueda ser ofertada, capacitar para el emprendimiento de acciones que agreguen valor agregado a las labores del campo; investigar sobre nuestra realidad para potenciar nuestros recursos.

Es revolucionario que se promueva la salud como un derecho y que todos los enfermos, discapacitados, ancianos, tengan acceso a atención médica.  Es revolucionario que se le otorguen derechos a la naturaleza.

En fin… pero, toma tiempo ver los frutos de los procesos revolucionarios.

El Presidente de la República en todas sus intervenciones manifiesta que, para que la revolución se concrete y se realice día a día, necesita funcionarios de “mente lúcida, corazones ardientes y manos limpias.”   Toca a los de “Alianza País” evaluarse a sí mismos para saber si han cumplido con las expectativas de la gente que quiere una “revolución ciudadana  para el buen vivir” como la anuncia el Presidente.   Evaluarse ellos mismos y su desempeño, con el objeto de suplir falencias, separar a traidores, ineptos y aprovechadores que surgen en el camino  que, con su actitud corrupta, escandalizan la fe y la esperanza de los ecuatorianos que  anhelan vivir en una nueva y más justa sociedad.  Siguen faltando representantes populares, dignatarios y funcionarios que, aunque con mentes lúcidas, tengan también corazones ardientes y, quien no pone su amor y su pasión en los objetivos de la Patria, fácilmente se le ensucian las manos.

NOTA.-

Esta reflexión fue escrita hace 4 años.-

Hoy, agosto de 2018, a los cuatro años y con un nuevo Presidente de la República, el Lic. Lenín Moreno, pero del mismo grupo político de Alianza País, diríamos que fuimos profetas.   El poder obnubiló al grupo de AP liderado por el Econ. Correa, quien permitió que a su alrededor se forme una corte de corifeos aduladores a quienes no les importó jamás los objetivos de la Patria sino los de sus bolsillos.  El pueblo se siente traicionado, pues AP no supo separar a “Traidores, ineptos, aprovechadores, corruptos que con sus hechos han escandalizado la fe y la esperanza de los ecuatorianos que anhelan vivir en una nueva y más justa sociedad.

Reiteramos, “Siguen faltando representantes populares, dignatarios y funcionarios que, aunque con mentes lúcidas, tengan también corazones ardientes y, quien no pone su amor y su pasión en los objetivos de la Patria, fácilmente se le ensucian las manos.”

Lo más triste es que los AP que hoy están en el poder, con el Presidente Moreno a la cabeza, no saben qué hacer ni qué rumbo darle a la nación;  en busca de una “gobernabilidad” han cedido a los apetitos e intereses de los grupos económicos más poderosos, volviendo a traicionar los anhelos del pueblo ecuatoriano que sigue esperando que llegue el “buen vivir”.

3 Replies to “REVOLUCIÓN ALFARISTA, TAREA AÚN INCONCLUSA”

  1. Nos duele ver que se mantiene la tabla de Consumo de Drogas, cuando lo que se debe hacer es detener a los consumidores y que revelen quien les vendió la droga (el mictotrafico). Nadie dice nada sobre la denuncia de que el Ministerio de Agricultura cuesta 1 millon y medio de dólares. La Fiscalia debe actuar de oficio. En Peru y ahora en México anuncia el Presidente electo (Lopez Obrador) que van a crear una nueva Fiscalia o Secretaria, dedicada especialmente a los casos de corrupción. Los compromisos de Lenin con quienes desgobernaron la patria son enormes. El apoyo de los grupos de poder, (empresaurios y camareros) era necesario porque no hubo la tal “mesa servida”. Es por ello que en las proximas elecciones hay que rechazar a la antigua partidocracia (PSC, Pre, Id, etc.) y a la nueva partidocracia AP (morenistas y correistas). Tenemos que buscar gente nueva que inspire confianza al pueblo. JUNTOS PODEMOS LISTAS 33, ES LA OPCION.

    1. Así es Pepe.- La lucha contra la corrupción es tarea pendiente. Concuerdo, hay que rechazar la antigua partidoracia y la nueva partidocracia.-

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