LEYENDA SOBRE EL NOMBRE DE NUESTRA CIUDAD: GUAYAQUIL

GUAYAQUIL: CIUDAD DE AMOR

LEYENDA SOBRE EL NOMBRE DE NUESTRA CIUDAD

Toda ciudad que se precia, busca sus orígenes en alguna leyenda heroica, conmovedora, inspiradora.  También la nuestra, GUAYAQUIL, tiene su bella leyenda, basada en el amor de un hombre y una mujer altivos, dignos, que prefirieron la muerte a ver a su pueblo sucumbir bajo la fiereza española.

Dice la leyenda que aquí, a orillas do lame el manso e inmenso Guayas, cerca del Cerrito Verde (Hoy Santa Ana) vivía un pueblo laborioso, próspero, pacífico, llamado GUAYAQUILE, en homenaje a su líder, el Cacique Guayas y a su esposa, Quil.  Pertenecían a los GUANCAVILCAS.

Los conquistadores españoles ya habían fundado Quito pero necesitaban fundar una ciudad que estuviera estratégicamente ubicada, para desde allí expandir su conquista a toda la América del Sur e impulsar el comercio con España.

Sebastián de Benalcázar fue el encargado de la expedición que vendría a la Costa a fundar la ciudad estratégica.   Sería el año 1535.  Pero aquí encontró un pueblo que defendía su territorio heroicamente, que destruían los asentamientos españoles, al mando de Guayas.

El cacique Guayas de los Guancavilcas, estaba casado con una bella mujer llamada Quil, entrenada en el arte de la guerra. Ambos, después de cierto tiempo, lamentablemente, fueron tomaron prisioneros por los españoles.

A los españoles les precedía su fama de ser ávidos de tesoros y riquezas por ello, el bravío Guayas les dijo que en la cumbre del Cerrito Verde, que es un mirador natural de la trayectoria del río Guayas, había un tesoro escondido que sólo él, como Cacique, sabía dónde estaba oculto.  Que él les daría el tesoro a cambio de la libertad de Quil y la suya.  Los  españoles aceptaron el trato, muy gustosos y partieron todos juntos a la cima del cerro.  Cuando llegaron al lugar del “entierro”, Guayas pidió un puñal para levantar la piedra que cubría la entrada donde estaban las riquezas, pero lo que hizo, con el puñal en la mano, fue atravesar rápidamente el corazón de su amada Quil, y luego él se clavó el arma en su propio pecho. Sus cuerpos rodaron abrazados hasta llegar al río.

Dice la leyenda que antes de morir el bravo cacique Guayas dijo: “Al río lo mancharon con la sangre de mis hermanos, me llevo a Quil para que me acompañe a la tierra del Sol”.

Consternados con la muerte de sus líderes, los huancavilcas guerrearon más fuerte para defender su heredad.  Agazapados  y  cubiertos por las sombras de la noche, se ponían de acuerdo susurrando,  unos Guayas y otros contestaban el santo y seña con la palabra Quil.  Así, al llamado de Guayas – Quil, destruían y quemaban los asentamientos españoles.

Francisco de Orellana, en 1543, en el día del Apóstol Santiago el Mayor, y en memoria del heroico cacique Guayas y su idolatrada esposa Quil, fundó la ciudad bajo el nombre de Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Santiago de Guayaquil.  Este asentamiento es la ciudad que perdura hasta ahora.

Puede ser cierto que en el idioma primitivo, Gua signifique Grande, Ya, casa y Quil, nuestro y que la palabra Guayaquil, etimológicamente quiera decir NUESTRA CASA GRANDE.  Pero la leyenda es bella y amerita que la repitamos y se la contemos a los hijos de nuestros hijos.

Hay voces que dicen que todo esto es una mentira, que Guayas y Quil no existieron. Tal es así que, el monumento que recordaba la leyenda de esta pareja heroica y que estaba en el Malecón, cerca del río y del Cerro Santa Ana, lo trasladaron a un círculo de tráfico muy intenso,  lo pusieron bien arriba de una columna de cemento, escondido entre muchas banderas, donde nadie ni se percatara de que existía.  La pretensión era que la leyenda se olvide poco a poco y que nos olvidémonos de nuestros ancestrales pobladores.  Sin embargo, la presión ciudadana obligó a que se honre a Guayas y Quil y la Municipalidad ha construido un enorme monumento de ellos, en el mismo círculo de tránsito intenso, donde se los ve pero nadie puede acercarse a ella.

3 Replies to “LEYENDA SOBRE EL NOMBRE DE NUESTRA CIUDAD: GUAYAQUIL”

  1. Claro que si, el monumento deberia estar en su original ubicacion.
    Y una ves ahi junto a su respectiva leyenda deberia ser un destino educacional y turistico.
    Fue errado su traslado.
    Amerita un cambio.

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