Categoría: HISTORIAS RURALES

CURIQUINGUE

¡Alza la pata, curiguingue!  ¡Alza la pata, curiquingue!  Así cantaba la tía Carmita, cuando ayudaba a las niñas pequeñas de la familia a ponerse el pantalón, después del baño de la tarde.  Esto era en Cuenca, donde las primas menores de mi mamá, habían ido a estudiar la secundaria, internas