SOLIDARIDAD E INCLUSIÓN (luego del terremoto en Manabí)

SOLIDARIDAD E INCLUSIÓN

No hay duda que los ecuatorianos somos personas solidarias y que para todos nosotros, el compromiso con Manabí es eterno pues esa provincia es alma de nuestra alma, es allí donde empezó nuestra historia, es semilla que voló y cayó en el suelo fértil de la Patria para lograr libertad y un estado en democracia y justicia, es corazón de nuestra cultura, inspiración de nuestras artes.

La solidaridad después del terremoto que asoló varias ciudades manabitas, fue provocada como una gran ola emocional, igual que la ola sísmica y obtuvo una respuesta inmediata que permitió sobrellevar los momentos de angustia, desolación, impotencia y desgarrador dolor por pérdidas humanas y de bienes e infraestructura.

Sin embargo, la solidaridad de esos momentos, no es suficiente para curar las heridas y reconstruir a partir del caos. Tampoco es suficiente las acciones dirigidas por el Gobierno Nacional y que involucra recursos nacionales y de donaciones extranjeras ni las acciones del Comité que se ha formado con las autoridades de los gobiernos locales y secretarios de Estado.

Se hace necesario implementar mecanismos de inclusión para que los diversos grupos humanos que componen la Patria, se sientan involucrados, se sientan que son parte de este proceso solidario y necesario de la reconstrucción de Manabí que la sentimos como la reconstrucción de la Patria. Pero, por alguna razón, muchos ecuatorianos se sienten excluidos del proceso, otros no son consientes de la gravedad de la situación y muchísimos no aceptan una imposición de demostrar solidaridad entregando unos centavos más en la compra de productos, vía impuesto al valor agregado. Esta situación es aprovechada implacablemente por una oposición que sólo ve el proceso electoral próximo y olvida en su discurso la solidaridad, tomando ventaja frente a un Presidente con magnífica voluntad pero que peca de orgullo y quiere probar con soberbia que él es capaz de enfrentar solo la situación.

El tremendo peso de la situación nos presenta a un Presidente agobiado, cansado, agotado, no sólo por lo de Manabí, sino porque al mismo tiempo surgen las graves denuncias de corrupción en su propio gobierno, situación que lo desconcierta de tal modo que llega a negar que conoce a los hombres que manejan una de las más importantes empresas públicas estratégicas de las que depende el Ecuador. Se desconcierta porque su ego no acepta que el discurso de MENTES LUCIDAS, CORAZONES ARDIENTES, MANOS LIMPIAS sólo sea un bello discurso emocional que deja gélidos a muchos de sus colaboradores.

Por todo ello, hay que acudir en auxilio de la Patria a tratar de restablecer las condiciones del buen vivir y no hay otro modo que incluyendo a todo mundo en el proceso. Propongo, por ejemplo:

• Convocar a los eminentes arquitectos y urbanistas que hay en el país, empezando por los Decanos de las Facultades de Arquitectura de las diversas universidades, para que dentro de sus proyectos de investigación y vinculación con la comunidad, asuman la tarea de rediseñar la propuesta urbana para Manta, Portoviejo, Pedernales, Jaramijó, Canoa, Muisne, Jama, Chone, Bahía de Caráquez.- Así tendríamos las lúcidas mentes de este sector, trabajando junto con los Alcaldes y cuerpo técnico de cada ciudad afectada en alternativas de solución. Este trabajo podría significar una oportunidad de crear ciudades modernas, ecoeficientes, en armonía con la cultura local, la naturaleza y las condiciones del buen vivir.
• Convocar en Pedernales al sector de aquacultura, para rediseñar estrategias que permitan fortalecer la producción de camarones, tomando en cuenta la necesidad de reforestar los manglares; buscar procesos de siembra de otras especies de moluscos, crustáceos que pudieran ser colocadas en los mercados extranjeros.- Manabí es la provincia con más extensión de tierra junto al mar y debe volcarse a encontrar en el mar alternativas de solución.-
• Convocar al sector hotelero afectado junto con el sector turístico del país y expertos en estas áreas, para buscar estrategias de incremento del turismo de tal suerte que quienes hayan sufrido impactos graves en sus instalaciones, se sientan motivados a volver a plantear emprendimientos.
• Difundir mediante talleres, seminarios, etc. las alternativas de utilizar la caña guadúa que se produce en abundancia en Manabí, en proyectos de construcción de viviendas, industrialización, artesanías, con miras a la reconstrucción de edificios, espacios y viviendas. Ecuador tiene firmado un convenio con INBAR que debe aprovecharlo así como utilizar los productos de investigación sobre este tema que ya están comprobados en la academia.
• Es el momento de acceder a tecnologías comprobadas que permitan potabilizar las aguas del mar. Para eso se puede pedir a la OMS que nos ayude a coordinar un evento científico que nos permita conocer y decidir al respecto.
• Convocar a los promotores de cultura para organizar eventos de todas las bellas artes que movilicen la conciencia de los ecuatorianos hacia la esperanza.
• Los centros agrícolas cantonales y la Cámara de Agricultura de la Segunda Zona, junto con autoridades del MAGAP, deben trabajar intensamente políticas para lograr la soberanía alimentaria y encontrar nuevos cultivos que puedan ser colocados en los mercados nacionales e internacionales.
• Hay que aprovechar las buenas relaciones comerciales del Ecuador con China para plantear trueques a cambio de su oferta de inversión.
Más ideas podrían surgir y todas habría que aceptarlas, puesto que no se trata de pelear contra nadie ya que los únicos enemigos que tenemos los ecuatorianos son la corrupción, la ignorancia, la vanidad, el orgullo.

Guayaquil, 21 de mayo de 2016

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